Por: Marsha Beya Rubyn, Comisionada Internacional de los Derechos Humanos y Migración de las Américas y el Caribe.
De acuerdo con cifras de la COMAR, más de 100,000 niñas y niños migrantes llegan a México integrados en las caravanas. Muchos de ellos realizan este trayecto sin acompañamiento, exponiendo sus vidas desde el origen y durante el tránsito hacia su destino; lamentablemente, para muchos, el camino no tiene retorno.
Ante esta realidad, debemos ser enfáticos: migrar no es un delito. Las infancias migrantes, así como todas las personas en movilidad humana, deben ser protegidas por los países de travesía. La dignidad humana no conoce fronteras y los derechos deben prevalecer sobre cualquier estatus migratorio.

Una celebración necesaria y olvidada
Mientras que en México y diversos países se celebra con entusiasmo el Día del Niño y la Niña en escuelas, familias y alcaldías, existe un sector invisible para muchos: los menores migrantes, aquellos en situación de calle o en condiciones prioritarias.
Desde la Fundación Orgullo Diverso de México, junto con nuestras y nuestros aliados, decidimos cambiar esta narrativa. Nos propusimos llevar un regalo y una sonrisa a quienes más lo necesitan: infancias migrantes, comunidades afrodescendientes, indígenas, menores en situación de calle y aquellos que habitan con sus madres en centros de reclusión.

Crónica de una jornada de esperanza
El evento por el Día de las Infancias Migrantes fue una celebración vibrante y diversa. La actividad se desarrolló en seis momentos significativos:
- Donación de kits: Entrega de mochilas de movilidad migrante.
- Entrega de juguetes: Un gesto para devolverles el derecho al juego.
- Convivencia: Repartición de bocadillos y postres.
- Apoyo material: Entrega de ropa y suministros para sus carpas.
- Tradición: La ruptura de piñatas que unió a todos en alegría.
- Espectáculo: El show de la payasita Pinky y el mago, que llenó el espacio de risas.
Uno de los momentos más emotivos fue la presentación de los niños provenientes de Perú, Honduras, El Salvador, Nicaragua, Colombia, Venezuela, Panamá y Guatemala. Les recordamos que México es su patria, que todos somos hermanos y que la migración es un derecho humano.

Voces con futuro
Al tomar la palabra, las infancias migrantes compartieron sus sueños: desean ser abogadas, enfermeras, doctoras o policías para apoyar a otros migrantes en su travesía. Escucharlos refuerza nuestro compromiso; no habrá justicia social si no existe una verdadera protección para los grupos más vulnerados de la sociedad.
En mi calidad de Comisionada Internacional, seguiré impulsando políticas públicas incluyentes, transversales y diversas que reparen la deuda histórica con los grupos prioritarios: migrantes, afrodescendientes, indígenas, personas en reclusión y personas con discapacidad.

Agradecimientos
Este evento exitoso fue posible gracias a «seres de luz» comprometidos con la causa. Misión cumplida junto a:
- Fundación Orgullo Diverso de México.
- Diputada Carmen de la Rosa.
- Diputada Dora Alicia Moreno.
- Lic. Omar Esquivel Mercado.
»Quien no vive para servir, no sirve para vivir». Seguiré impulsando los derechos de los migrantes y grupos vulnerados en México y el mundo hasta el último día de mi existir. Porque negar a un ser humano sus derechos es desafiar su propia humanidad.

**Las opiniones aquí expuestas representan a la autora de la columna.




