Marsha Beya: «Salí de Tabasco huyendo de la transfobia, hoy soy activista social»

Huir de un contexto altamente violento a causa de tu identidad de género u orientación sexual es una realidad por las que atraviesan muchas personas lgbt ante el desamparo que origina el rechazo de los lazos de sangre y fraternales.

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Migrar en muchos casos se convierte en una solución, una respuesta abierta en la que no conoces hacia donde te llevará la vida, así fue el caso de Marsha Beya Rubyn, quien a los 14 años salió de Playa Paraíso, Tabasco, y ahora a sus más de 50 años es una activista social, defensora de los derechos humanos y empresaria del estilismo en la Ciudad de México.

«A los 14 años salí de Tabasco, huyendo de la homofobia y la transfobia porque viví en una de los lugares más pobres del país, (…) yo tuve que salir en mi adolescencia y me trepe en un tren, llegue en tren a esta ciudad, con la ilusión de salir adelante pero también con la ilusión de migrar, pues soy trans migrante mexicana, mi ilusión era migrar hacia Estados Unidos o Tijuana, pero llegué a esta Ciudad de México y empecé a buscar trabajo»

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A su llegada a la Ciudad las primeras oportunidades laborales que encontró fue en centros nocturnos de convivencia, seguido del trabajo sexual, en el cual vivió en carne propia la discriminación y abusos de autoridad por dedicarse a esta labor.

Tiempo después entró a una academia de belleza a estudiar estilismo y así fue cómo logró obtener el conocimiento necesario para abrir su propia estética, con determinación alternó su propia fuente de empleo con otros trabajos nocturnos y logró abrir otras dos estéticas, en donde dio empleo a más personas.

“A mí me motivó a ser activista por la experiencia que viví, al ser una trans migrante mexicana, que salió huyendo exigiendo sus derechos, y era solo una adolescente trans”

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Para Marsha, su activismo es resultado de haber sido víctima y testigo de toda una falta de oportunidades, actos de discriminación y transfobia a lo largo de su vida, pero su incursión en el activismo no fue fácil ya que en aquellos momentos no existía la política de protección a los derechos humanos que hay actualmente.

«Cuando comienzo a incursionar en el activismo, era un activismo de territorio, callejero, de furia trans, de exigir a la autoridad que nos respetara cuando no teníamos los más mínimos derechos como cualquier otro ciudadano. «

Gracias a esa furia trans, y a aliados estratégicos, este activismo de finales de siglo XX logra abrir espacios y obtener el reconocimiento de derechos para la comunidad lgbt, principalmente en la Ciudad de México.

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Sin embargo la lucha continúa, aún faltan políticas públicas incluyentes transversales diversas que respeten nuestros derechos en materia de seguridad, justicia, salud, vivienda, empleo digno y bien remunerado.

En México solo 9 estados reconocen el cambio de identidad de género, por lo que la visibilidad en una pieza fundamental para lograr que las necesidades sean atendidas y los derechos a nivel federal reconocidos, que se llegue hasta las trans migrantes, trans indígenas, trans discapacitadas, trans en reclusión, trans adultas mayores y trans en situación de calle.

“Es una visibilidad de protesta, ¿por qué?, porque muchas han muerto en la lucha de nuestros derechos. Nadie nos ha regalado nada, estos logros han costado lágrimas sudor y sangre, y el estado tiene una deuda histórica con las poblaciones trans de nuestra Ciudad, de nuestro país, nosotras vamos a seguir existiendo y vamos a lograr que se respeten nuestros derechos»

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El activismo trans ahora vive una nueva época, en que jóvenes trans logran especializarse con estudios académicos en distintas áreas profesionales y nutren el movimiento que comenzó esta lucha. Una lucha que gracias a ello se expande y fortalece a sí misma labrando nuevos caminos con mayor información y estrategias.

“Eso nos da mucha alegría a las trans que comenzamos esta lucha, quienes ya tenemos más de medio siglo de vida. Nosotras siempre las alentamos a que defiendan nuestros derechos, que luchen, que luchen para que no haya un retroceso, que estén alerta, que logren nuevos derechos porque detrás vienen las infancias trans y debemos darles un futuro mejor”

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Para activistas como Marsha la juventud trans representa un nuevo florecer de la primavera trans, un bello momento social que las acerque a su objetivo, ser felices y que se respeten sus derechos.

«Empoderense, lleguen a ser trans diputadas, magistradas, trans fiscales, que se involucren para que desde sus trincheras desde sus bases ellas puedan lograr lo que tanto hemos soñado, que se respeten nuestros derechos y que por fin logremos ser felices.»

Actualmente Marsha junto a otrxs activistas trabajan en el Protocolo de transfeminicidios y prevención del delito con la Fiscalía de la Cdmx; sobre la iniciativa de ley que regule el trabajo sexual de la mano del Congreso de la Ciudad de México y así como la iniciativa de ley de infancias trans en este mismo.

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Hoy Marsha Beya Rubyn, aquella adolescente trans que salió del Sureste Mexicano para exigir sus derechos, asegura que valió la pena subirse al tren y aventurarse al destino; pues ha apoyado proyectos en beneficio del sector lgbttti y trans como: el documental ‘La Historia del voto en México’ (que se presenta en todas las embajadas de México en el mundo), y el documental ‘Seres Universales de Luz’ (mismo que tiene proyección internacional).

31 de marzo, Día Internacional de la Visibilidad Trans

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2 comentarios

  1. La experiencia y el conocimiento que Marsha Beya ha conseguido a partir de su viaje como una trans migrante en México son esenciales hoy para resolver los problemas de muchas personas no sólo en México, sino en toda Latinoamérica y el resto del mundo. Las políticas públicas por sí solas o la tolerancia no bastan. La participación activa y la profundidad de convicciones de esta activista de derechos LGBT a quien conozco personalmente desde hace 7 años, ha permitido que en México se visibilice personas y sus vidas, que de lo contrario habrían quedado en un estéril anonimato. Necesitamos de todxs para ser más grandes que nosotros mismos. Esas vidas añaden el valor y la diversidad que blindan a nuestra sociedad del colapso.

  2. Muchas felicidades amiga,la lucha sigue.con mujeres valientes, como tú,avanzaremos.

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